Galpón de la gente, menudo cacao se ha montado en Argentina. Resulta que una aficionada llamada Gisela Sánchez ha lanzado una petición en Change.org pidiendo que se repita la final del Mundial porque el árbitro esloveno Slavko Vincic tomó decisiones que —según ella— influyeron en el resultado. Y lo más loco: ya lleva más de 61.500 firmas. Desde aquí, con todo el respeto del mundo, pregunto: ¿esto es pasión o no saber gestionar una derrota? Porque España nos metió un gol en la prórroga de Ferrán Torres, el partido fue limpio, intenso, y el árbitro no regaló nada que no hubiera pitado en cualquier otro lado.
Encima no es la primera vez que pasa. Francia ya armó una campaña similar después de la semifinal contra España, con 82.000 firmas pidiendo repetirla por un penalti. O sea, que el patrón es curioso: siempre que España gana, hay quien pide replay. Casualidad o tendencia, decidid vosotros.

Foto: elmundo.es
Messi tras la final... dura imagen, pero de ahí a pedir repetir el partido va un trecho.
Os dejo la comparativa de las dos peticiones más sonadas del Mundial 2026:
País | Firmas | Partido que piden repetir | Supuesta irregularidad |
|---|---|---|---|
🇦🇷 Argentina | 61.500+ | Final vs España | Actuación arbitral de Vincic (sin pruebas) |
🇫🇷 Francia | 82.000+ | Semifinal vs España | Penalti previo a falta (sin pruebas) |
Fijáos que Francia tiene más firmas que Argentina, pero la suya era una semifinal, no la final. Y en ambos casos, ninguna de las dos peticiones tiene validez reglamentaria. La FIFA no va a repetir un carajo a no ser que haya una irregularidad gordísima y probada. Aquí no hay ni un vídeo, ni un audio, ni un informe arbitral cuestionado. Solo el malestar de una afición que no digiere el resultado.
Firmas en peticiones para repetir partidos contra España
Argentina (final)
61500Francia (semifinal)
82000
Y ojo, que yo entiendo el dolor de perder una final. España sabe lo que es caer en 2010 contra Suiza, en semifinales de 2018 contra Rusia o en octavos de 2022 contra Marruecos. Pero jamás montamos una campaña de firmas pidiendo repetir el partido. Eso es de otro planeta.
Mira, yo creo que esto va más allá del fútbol. Argentina tiene una tradición de teorías conspirativas enormes —ya lo hemos visto estos días con lo del FBI, la amenaza de la FIFA, el chantaje...—. Es como si no pudieran asumir que España fue mejor en el partido decisivo. La final fue igualada, sí, pero España tuvo más posesión, más ocasiones claras, y Ferrán definió en el momento justo. No hubo robos, no hubo errores arbitrales flagrantes.
Lo peor es que esta petición se suma a otras que ya circulaban, como la de Francia. Si España ganara perdiendo, con un gol fantasma o un fuera de juego mal anulado, igual hasta yo firmaba. Pero no ha sido el caso. Es el deporte: a veces ganas, a veces pierdes. Y la grandeza está en aceptarlo con deportividad.
Dato curioso: el mismo domingo, tras la final, decenas de miles de argentinos salieron a las calles a agradecer a la selección por llegar hasta ahí. O sea, que la afición de a pie parece haberlo asimilado mejor que esta señora con 61.500 apoyos digitales. Curioso, ¿verdad?
Mi opinión sin filtroclic para revelar
Y ahora viene el debate gordo que os lanzo:
¿Creéis que estas peticiones son una muestra de pasión bien entendida o directamente no saber perder? ¿Hasta qué punto tiene sentido pedir la repetición de un partido sin pruebas objetivas?
Yo creo que son un poco de postureo digital. 61.500 firmas son muchas, pero comparado con los 46 millones de argentinos es un porcentaje ínfimo. Y en Change.org hay peticiones para todo: desde que se repita la Super Bowl hasta que se cambie la hora del Año Nuevo. No significa nada.
1
100%