No sé vosotros, pero hoy el deporte me ha pegado un puñetazo en el estómago. Nirmal Purja, Nims Dai para los que le seguíamos, ha muerto en una avalancha en el Broad Peak (Pakistán) junto a al menos otros tres escaladores. Tenía 43 años y era de esos nombres que trascienden su disciplina: el ex Gurkha que en 2019 se ventiló los catorce ochomiles en seis meses y seis días, algo que nadie había hecho antes, y que en 2021 además fue el primero en coronar el K2 en invierno. Su documental en Netflix, "14 Cumbres: Nada es imposible", flipó a medio mundo, incluido a un servidor que nunca ha pasado de subir en bici al puerto de turno.
La expedición perdió el contacto con el campamento base el jueves y los equipos de rescate han estado a merced de un tiempo de perros. De momento han recuperado tres cuerpos (un nepalí, una omaní y una estadounidense) y sigue la búsqueda del resto. Una noticia que duele el doble porque Purja no era un cualquiera: era el rostro del alpinismo moderno, el que demostró que el cuerpo humano puede hacer cosas que parecían de ciencia ficción.

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Foto: Gwrthanesh / Iamthanes · CC BY-SA 4.0
Ahora toca el debate de siempre, y perdonadme porque sé que es un momento delicado, pero es inevitable: ¿cuánto de culpa tiene el propio sistema en estas muertes? Porque no nos engañemos, el Broad Peak en esta época, con el hielo que está cayendo, es una ruleta rusa. Y no puedo evitar acordarme de la polémica que siempre persiguió a Purja: su récord de los 14 ochomiles se hizo con ayuda de helicópteros para saltarse tramos y con oxígeno embotellado. Eso le granjeó tantos fans como críticos.
Ojo, que esto no va de faltar al respeto a un muerto. Va de que cada temporada mueren más montañeros en el Karakórum y el Himalaya, y el turismo de cumbres de 8.000 metros crece sin freno. Expediciones masivas, permisos por dinero, ventanas climáticas cada vez más cortas por el cambio climático... La montaña no perdona y el Broad Peak acaba de demostrarlo otra vez.
Lo más triste es la ironía: Purja murió en la montaña que le dio la vida, literalmente. El Broad Peak fue la primera de sus 14 cumbres en aquel año mágico. Se va a los 43, en plena forma, y deja un legato que ni los críticos pueden discutir: abrió camino a una generación de sherpas y alpinistas nepalíes que hoy lideran las expediciones comerciales. Su propia empresa, Elite Expeditions, era de las que más clientes llevaba a la cima.
Purja completó las 14 cumbres en 189 días (abril-octubre de 2019), pero el récord lo hizo con un equipo de apoyo enorme, transporte en helicóptero entre campamentos y oxígeno suplementario en varias subidas. Después, en 2021, fue el primer humano en pisar la cima del K2 en pleno invierno, esa sí sin atajos y a pelo, que fue la hazaña que realmente calló bocas. Dos récords, dos debates distintos: el del "récord de verdad" y el de la pura resistencia humana.
¿Sabías esto de su récord?clic para revelar
Y ahora la pregunta que os lanzo, que sé que va
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